Galpón de la Música

La Secretaría de Cultura y Educación junto a un grupo de bateristas rosarinos rindieron tributo a Oscar Moro, una gloria de la música de la ciudad. Con más de 40 músicos en escena se vivió una jornada maravillosa y llena de emociones.

No fue una noche más. En cada cara se notaba el honor, el orgullo de estar ahí. Poder participar del Homenaje a un grande como Oscar Moro se llevaba con honor. Ya desde los días previos, en los ensayos se olía que algo bueno estaba por pasar. Y fue así. Sin dudas, una noche mágica…

Todo se inició poco después de las 21 horas cuando Roberto Caferra, conductor de gala para una noche especial, salió al escenario y dio la bienvenida a los presentes. Sin demasiadas vueltas se vino el primer momento emotivo de la noche. Un video recorrió la vida de Oscar con testimonios de sus seres queridos, amigos de la infancia y compañeros de ruta.

Cacho Marchetti, el Puchi Arce, Lito Nebbia, Pedro Aznar, Edelmiro Molinari y su hijo Juanito Moro dieron testimonio de la grandeza y calidad humana de Moro. Palabras entrañables, salidas desde ese rincón del corazón donde se guardan los afectos para una persona muy querida. El talento, indiscutible. La calidad humana resultó ser superior.

Fue tras ese momento elocuente, que Roberto Caferra le puso su voz a un poema escrito especialmente por Adrián Abonizio. Ya las lágrimas de los más sensibles asomaban entre los parpados. Ya todo “pintaba” bien.

Los “HOT PANTS” salieron al escenario entre aplausos presentados uno a uno cual equipo americano de baloncesto. Sebastián Romero y Lucas Ruso (Teclados), Bonzo Morelli y Willy Echarte (Guitarras), Nahuel Antuña y Gabriel Sena (Bajo) y las voces de Lisa Polichiso, Sergio Alvarez e Ike Parodi. La cosa iba tomando color. Pero faltaba más, mucho más.

Para iniciar una noche memorable a uno de los bateristas más prodigios que dio este país, nadie mejor que La LEGION BATERISTICA ROSARINA y su ingreso triunfal cual guerreros de los parches y los platos. 20 bateristas se posaron sobre su instrumento y marcaron el tiempo para dar inicio a una noche maravillosa que recorrió todas las etapas musicales de la carrera de Oscar Moro.

“La Balsa” y “Ayer Nomás” fueron los primeros temas con más de 25 músicos en escena. Después fue el turno de empezar a rockear, con músicos invitados que se iban sumando según su turno.

El gran lujo de la noche fue en el momento de recordar a Color Humano, con la presencia de su líder y fundador Edelmiro Molinari en guitarra, la destacada participación de Marcelo Gallego y Oscar Giunta, primero, y Juanito Moro después para hacerse cargo de la batería. Fue un derroche de música, fue la primera vez que Color Humano sonó en un escenario rosarino y valió la pena tanta espera.

“Pascual Tal Cual”, “Blues de Adelina”, “Cosas Rústicas” y “Hace Casi 2000 años” sonaron en el escenario ante un público perplejo que agradeció cada canción con la correspondiente ovación.

“El Fantasma de Canterville” marcó el regreso de La Legión Baterística rosarina y luego fue el tiempo de homenajear a la etapa de LA MAQUINA DE HACER PAJAROS con “Como mata el viento norte” junto a Oscar Giunta en la batería.

Empezando la recta final de una noche memorable fue el momento de recorrer la etapa de Seru Giran con “Viernes 3 A.M.”, “Peperina”, “Eiti Leda”, “Voy a Mil”, “Noche de Perros”, “Cuanto tiempo más llevará”, “Encuentro con el Diablo” y “Esperando Nacer” fueron las canciones que deleitaron a las cientos de almas que se dieron cita en el Espacio 75. “Elena X” fue el momento RIFF de la noche y luego llegó Rubén Goldín quien solo con su guitarra hizo una hermosa versión acústica de “Mundo Agradable”.

Ya todo estaba dicho y hecho, los músicos y el público emocionados nos regalaron un final memorable con Edelmiro Molinari dirigiendo la batuta y haciendo un bis histórico con “Mañana por la Noche” con más de 30 músicos en escena.

Con respeto, pasión y mucho cariño el Tributo a Moro quedará en la retina de todos los presentes que una noche de julio se juntaron para homenajear al gran Oscar. Un justo y merecido reconocimiento que seguro se repetirá.